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El impacto humano del Internet Industrial de las Cosas

El impacto humano del Internet Industrial de las Cosas

María Guilarte
Por
27 enero, 2015
IT Management

Hace unos meses que Gartner marcó el punto culmen del Internet de las Cosas; en este mismo tiempo también se inició el debate sobre las consecuencias que la inteligencia artificial podría traer a las grandes empresas. Si estos dos conceptos se juntan nos encontramos con una nueva tendencia: el Internet Industrial de las Cosas (IIoT, por sus siglas en inglés). Una nueva tendencia que podría afectar a los equipos de trabajo tal y como los conocemos hasta ahora.

Según el último estudio de Accenture, el Internet Industrial de las Cosas permitirá la creación de nuevos productos y servicios, y con ellos nuevos mercados y puestos de trabajo. Se calcula que podría incrementar en 140.000 millones de dólares el producto interior bruto de las 20 economías más grandes del mundo para 2030. El IIoT abre un nuevo camino en el que los grandes volúmenes de datos ayudan a crear productos y servicios adecuados y a medida a las necesidades del cliente.

El estudio toma como ejemplo el sector agromecánico. Mediante la integración de datos climáticos, geológicos y de cualquier otro tipo, las empresas pueden ir más allá de la mera venta de productos y ofrecer un rendimiento garantizado en cultivos específicos en ciertos lugares.

En otro sector, los fabricantes dedicados a la ingeniería mecánica podrían ser recompensados al recibir entregas con retraso que se han calculado mediante una monitorización exacta.

En pocas palabras, este estudio concluye que la nueva situación económica permite crear una alianza entre las empresas y sus respectivos trabajadores. Se genera una relación de confianza en la que los productos que se realizan a medida del cliente. En este sentido el 86% de los directivos encuestados declaró que el IIoT sería un generador de puestos de trabajo.

En Maryland, Estados Unidos, una empresa siderúrgica utiliza la automatización y la robótica combinada con la analítica para mejorar su trabajo. De esta forma consiguen que los trabajadores estén más seguros y tengan más confianza a la vez que se aumenta la productividad y la calidad. Con este tipo de inversión la empresa aumentó la remuneración de sus trabajadores y se experimentó un aumento en la demanda que incrementó las contrataciones.

En TechCrunch aclaran que no se trata solo de la creación de nuevos puestos de trabajo, sino del contenido de estos nuevos roles. Con la explosión del IIoT se demandarán nuevas capacidades y se premiarán a aquellos trabajadores que lleven a cabo un trabajo más interesante y beneficioso para la empresa. En este estudio, Accenture y Royal Philips llevaron a cabo una prueba de concepto en la que demostraban como unas Google Glass podían mejorar la realización de operaciones quirúrgicas.

En teoría el acceso a este tipo de información clínica mediante un dispositivo de manos libres también podría aplicarse a otras industrias, como los servicios públicos, o incluso en el sector de la comunicación. También podrían ayudar a los ingenieros de campo a reparar de manera más rápida y sencilla equipos o ecuaciones difíciles

El IIoT es una tendencia que tendría beneficios tanto para la propia empresa como para los trabajadores. Al recogerse una mayor cantidad de datos éstos pueden compartirse mejor y de forma más sencilla, ayudando y mejorando las dinámicas de equipo. El estudio también llama la atención sobre otras tecnologías que pueden mejorar las dinámicas de trabajo, como la impresión 3D o la realidad virtual que ayudaría a hacer pruebas de control o diseños prototipos de forma más rápida y sencilla.

De esta forma, la innovación no solo sería espontánea, si no que se se convertiría en sincronizada y autónoma dejando que los empleados se desprendan de las estructuras tradicionales de investigación y desarrollo.

El núcleo de este cambio se encuentra en la forma en la que los trabajadores afronten nuevas situaciones que se revelan gracias a la enorme cantidad de datos que se generan con el IIoT. Con esta tecnología, volvemos entonces al punto importante en el que cada cliente tendrá una solución o producto a medida.Desaparece la producción de masas y llega el “énfasis en el talento”.

Aun así, los beneficios no están garantizados y es un dato que se puede comprobar con el 72% de los directivos ejecutivos que aseguran que la compañía todavía no tiene un plan concreto para el IIoT. Solo un 7% ha elaborado una estrategia concreta e integral para el IIoT.

¿Cómo abordar el IIoT?

Lo primero es asumir riesgos. En TechCrunch hablan de un posible colapso en la jerarquía ya que el Internet Industrial de las Cosas aportaría una mayor autonomía a los trabajadores. Cada trabajador tendría acceso a las herramientas de Business Inteligence en sus respectivos dispositivos; esta situación les da la posibilidad de responder a sus homólogos en tiempo real.

En este entorno algunas empresas tienen que adelantarse a los cambios organizativos con el objetivo de evitar posibles problemas, supondría afrontar una nueva descentralización que ya se produjo con la llegada de la tecnología digital.

Por otro lado el IIoT depende de una inversión significativa en formación para la plantilla y en la generación de nuevos talentos. Se crearán nuevos puestos de trabajo, desde el “robot diseñador” hasta el analista de salud. Estas nuevas capacidades, puestos y perfiles solo podrán llevarse a cabo si las empresas y gobiernos se coordinan e impulsan un cambio de rumbo en la educación.

Es importante resaltar que el talento y la formación serán determinantes para que esta nueva revolución digital se lleve a cabo. Pero esta perspectiva tan tentadora depende precisamente de que los negocios y gobiernos reconozcan el potencial transformador de esta nueva tendencia.